Pico de Orizaba
Volcán Pico de Orizaba o Citlaltépetl
Citlaltepetl es el nombre como se conoce este volcán que significa montaña estrella. Es el punto mas alto de la Republica Mexicana con una altura de 5,600 msnm. Existen dos vías comunes para llegar hasta la cumbre. La ruta Norte que pasa por el glaciar Jamapa y la Ruta Sur que no tiene glaciar pero que puede estar nevada.
Para mi el pico de Orizaba es una montaña muy especial. Fue el segundo volcán que subí despues del Nevado de Colima. Era totalmente nuevo a estos temas y no tenia idea de a lo que me apuntaba cuando dije que si. Lo único que sabia en ese momento es que me encantaban las montañas y esa parecía tener todo al alcance y sin tener que salir de México. Tenia altura, nieve, glaciares y refugio, todo lo que se necesita para una buena aventura y algo que contar. Lo único que no tenia era yo la experiencia ni la mas remota idea de lo que me iba a costar llegar hasta la cima.
En 2017 vivía en Querétaro a unas 6.5 horas de carretera de Tlachichuca, Puebla. Punto en el que había quedado de ver con mi guía, Javier Leiva. El llegaría con el resto de clientes manejando desde México y ahi dejaríamos nuestros vehículos para subir en camionetas viejas 4x4 que nos subirían al refugio Piedra Grande a unos 4,200 msnm.
La carretera desde Querétaro es un lujo pasas por un montón de volcanes, el Iztaccíhuatl, Popocatépetl, y la Malinche. Cuando comencé a ver el Pico de Orizaba desde la camioneta y vi el tamaño enorme de esa montaña una mezcla de sentimientos empezaron a sentirse en mi cabeza. Era algo de miedo y emoción, creo que mas emoción que miedo porque la ignorancia da mucha seguridad.
Me reuní con el resto del equipo en Tlachichuca y subimos al refugio en camionetas por un camino de terracerias entre bueno y malo por aproximadamente 1.5 horas. El refugio es una sola cabaña en la que pueden dormir unas 50 personas. Las camas son unas repisas enormes de madera de triplay pegadas a la pared en tres niveles. Los mas cómodo es quedarse a nivel de suelo para no tener que bajar por las escaleras en medio de la noche molestando a todos.
Nos fuimos a dormir temprano a las 7 u 8 PM si es que eso es posible. Con la altura y los nervios apenas pude dormir. Mi estómago no se comportó a la altura como siempre en las montañas. Ir a la letrina si es que a eso se le puede llamar así es muy desagradable nadie le da limpieza y no hay puerta. Pero hacer por todos lados no es buena idea contamina más supongo.
A la 1 am no s levantamos y empezamos a caminar antes de las 2 am. Al principio el camino va paralelo a un viejo canal que bajaba agua del glaciar. Se deja atrás y se continúa siempre hacia arriba por caminos no muy bien marcados.
Después de varias horas de caminar llegamos al inicio del glaciar a unos 5,100 msnm aproximadamente. Hay nos pusimos arnés y crampones todavía oscuro. Nos encontramos en grupos de tres personas. A mí tocó con un guía y con una chava de la India que ya había subido el Kilimanjaro y se sentía muy segura. A mí todo esto de las cuerdas y el Piolet me emocionaba.
Empezamos a subir por el glaciar y la inclinación se hizo mayor. El cielo empezó a clarear estaba por amanecer y a esa hora es cuando el viento sopla más fuerte y el frío recrudese. De mis manos estaba cubierto pero mis pies eran otra historia, las botas de hikking definitivamente no son las adecuadas para el pico. Los pies me comenzaron a doler, era como tener una gordo pisandome las puntas de los pies. Me empecé a preocupar por mi salud y le pregunté a Javier si no era peligros. Me pidió que siguiera moviendo lo dedos de los pies dentro de la bota y esperara 15 minutos a qué el sol terminará de salir.
Apenas el sol salió y el calor regreso al cuerpo. La sangre volvió a los pies y el dolor se quitó. Eso sí la altura se sentía y me sentía fuera de energía igual que la chava de la India. El guía nos decía que no llevábamos buen ritmo y era mejor regresar. Yo en mis adentros decía está bien estos está muy duro ya no quiero más vamos a regresar. Pero ella decía que no que de ninguna manera que siguiéramos adelante. Yo no quería ser el débil del grupo que se rindiera así que me límite a quedarme callado y rogarle a los dioses que ella se rindiera y nos fuéramos para abajo.
Gracias a Dios eso no paso y llegamos los últimos a la cima pero llegamos. Tomamos algunas fotos rápido y tomamos algo de agua. Cómo era algo tarde no tuvimos mucho tiempo de descansar. La vista estaba espectacular desde ahí se veía el telescopio de sierra negra muy abajo y eso que está a más de 4,000 msnm.
En algún punto ella no pudo mas y se tiro al hielo clavando los crampones y el piolet sin querer moverse. En mi mente nos sabia que iba a pasar, estaba seguro que no hay rescate por helicóptero ni nada por el estilo en esta montaña. Y lo único en lo que pensaba en que quería bajar ya porque tenia que manejar de regreso hasta Querétaro y ya era demasiado tarde, no me podía quedar mas era domingo y al siguiente día tenia que trabajar. En eso momento solo estaba pensando en mi y en mi situación perdí la empatía con ella, algo que no conocía de mi. No cabe duda que la montaña nos pone en situaciones extremas que sacan lo mejor y lo peor de uno para conocernos mejor.
Ella seguía tirada en el hielo sin querer moverse, el guía auxiliar presionando me para que le dijera algo en inglés para que se empezará a mover. Vaya situación, y yo en mi ego dentro de esta situación me hice parte del caos y empecé a a hablarle mal a ella para que se para y moviera, con un tono agresivo para ser sinceros. La verdad que no estuve a la altura de la situación, y nunca mejor dicho. Total al final gracias a Dios el guía llevaba un tornillo de hielo y me dijo que hablara con ella que el nos daría belay con ayuda del tornillo de hielo mientras nosotros nos deslizábamos por el hielo y que yo ayudará con mi Piolet para no tomar mucha velocidad.
Le expliqué a la chava de la India la situación y accedió sin embargo su cuerpo no respondía casi yo tuve que ayudarle a soltar su Piolet del hielo para empezar a movernos. Así bajamos varios largos repetimos la operación al menos 10 veces con esta cuerda de 30 m. El guía aseguraba el tornillo amarraba la cuerda y nos bajaba a nosotros dos juntos mientras yo ayudaba a detener la velocidad con el Piolet. Cuando por fin Javier logro llegar hasta donde estábamos para ayudarnos.
Yo lo vi me desamarre la cuerda y le dije que ellos la bajarán yo me iba solo para abajo ahora ella era su problema. Tomé una pomada que me ofrecio para el dolor muscular porque las nalgas ya no las aguantaba del dolor de golpear con el hielo. Creo que no inflamaron gracias al hielo pero el dolor ahí estaba.
Seguí bajando hasta salir del glaciar y pude ver a lo lejos como lograron que ella se parar y caminara entre los dos.
Llegue al refugio junto a otro compañero y ahí tuvimos que esperar más de una hora a qué regresarán con ella para poder irnos. En este tiempo yo seguía todavía dentro dei ego platicando la anécdota y burlándose con los demás de esta chava. Y la vida como es, me dio una lección grande. Después de mi mala actuación allá arriba apenas ella entró en el refugio fue a dónde yo estaba y me dijo - Gracias por todo allá arriba, me salvaste la vida-. Me quedé helado no supe que decir más que sentirme mal y caer en cuenta de todo lo que realmente había pasado.
Llegaron las camionetas 4x4 y bajamos tome mi camioneta y maneje hasta Querétaro llegué hasta las 2 am a mi casa más de 24 horas despierto en acción. Contento de haber hecho cima y dándome cuenta de que era capaz de hacer mucho más cosas buenas, y malas de las que pensaba.
Información
Ruta para descargar
Canchola: alojamiento y renta de vehículos 4x4 hasta refugio +521 245 456 4669
Guie Javier Leiva

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